¿Cómo se siembra o planta el escaramujo?

El escaramujo es un fruto mundialmente conocido por sus propiedades beneficiosas para nuestro organismo. Proveniente de la rosa, este fruto se caracteriza por tener un alto contenido de vitaminas y minerales que permitirán que tu cuerpo se mantenga saludable.

Este fruto es sencillo de obtener, puedes decir comprarlo en alguna tienda o plantar tu propia planta para disfrutar de sus beneficios siempre que lo desees. Si quieres aprender a sembrar tus propios frutos, a continuación te detallamos cada uno de los pasos que tienes que seguir.

Materiales a utilizar

Antes de detallar cada paso, es importante que conozcas cada uno de los materiales que necesitas para sembrar el escaramujo. Estos materiales los puedes conseguir en tu casa o en alguna tienda de jardinería, y son:

  • Escaramujos.
  • Tijeras.
  • Cuchillo.
  • Colador.
  • Agua oxigenada (opcional).
  • Agua convencional.
  • Bandejas para plántulas.
  • Suelo de río o recipiente con toallitas de cocina.
  • Macetas grandes.

Paso 1. Obtención y cosecha de los escaramujos

Sea que hayas comprado una planta de escaramujo o que ya tengas una cosecha, para obtener las semillas de este fruto lo primero que tienes que hacer es dejar que las flores maduren y se desarrollen. Estas flores se desarrollan de manera natural y son polinizadas por toda clase de insectos, por lo que no tienes que hacer ningún tipo de trabajo de polinización manual.

El fruto del escaramujo se desarrolla a partir de las flores maduras. Es por ello que cuando las flores hayan completado su ciclo de vida podrás obtener fácilmente los escaramujos, los cuales tienen dentro las semillas que utilizarás para sembrar más plantas.

Con la ayuda de unas tijeras, podrás cosechar fácilmente el fruto sin dañar la planta. Al principio los escaramujos serán pequeños y de color verde, pero con el paso del tiempo notarás que van creciendo en tamaño y comienzan a adquirir un color rojo, anaranjado, marrón o morado. Esto es un indicativo de que están madurando, un proceso que normalmente ocurre en el otoño.

Deberás cosechar los escaramujos cuando estos ya estén lo suficientemente maduros, ya que de esta manera aumenta el porcentaje de germinación de las semillas y te será mucho más sencillo obtener una planta a partir de ellas.

Es muy importante que no dejes madurar mucho los escaramujos, ya que esto puede ocasionar que mueran las semillas del interior, por lo que si las siembras no germinarán. Los escaramujos muy maduros se caracterizan por tener una apariencia arrugada y seca, así que examina bien los frutos al momento de cosecharlos.

Paso 2. Obtención de las semillas

Con la ayuda de un cuchillo, procede a cortar los escaramujos por la mitad. Cuando los cortes, tendrás acceso directo a las semillas.

El siguiente paso es sacar las semillas, para lo cual puedes ayudarte con la punta del mismo cuchillo que utilizaste para cortar el fruto.

Semillas escaramujo

La cantidad de semillas que obtengas va a variar mucho. Ésta depende tanto del grado de madurez del fruto como del tipo de rosa de la que obtuviste el escaramujo. Siempre es recomendable que utilices varios escaramujos para obtener las semillas, ya que así aumentarán las probabilidades de germinación.

Paso 3. Limpieza y comprobación de las semillas

Una vez que hayas obtenido las semillas, el siguiente paso será limpiarlas y quitarles la pulpa, ya que esta puede ser un impedimento de la germinación.

Una manera rápida y sencilla de quitar la pulpa de las semillas es utilizando un colador. Solo tienes que poner las semillas en el colador y dejar correr agua por él a la vez que frotas las semillas.

Elección de semillas de Escaramujo

Posteriormente, es recomendable que pongas las semillas en agua durante aproximadamente 10 horas. Esto te permitirá comprobar la viabilidad de las semillas. Aquellas semillas que se queden flotando en el agua están dañadas y deberás descartarlas, ya que probablemente no germinarán.

Paso 4 (opcional). Remojo de las semillas en agua oxigenada

Está comprobado que el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) evita la aparición de hongos o de moho durante el proceso de germinación de la semilla. Es por ello que muchas personas deciden dejar las semillas en remojo con esta solución como paso previo a la germinación.

Si decides aplicar este paso, lo único que tienes que hacer es mezclar 10 ml de peróxido de hidrógeno en 250 ml de agua. Una vez obtenida la solución, deberás dejar remojar las semillas durante 1-2 horas.

semillas escaramujos en remojo
semillas escaramujos en remojo

En este punto también es recomendable utilizar un poco de polvo antihongos. La planta de la rosa es muy afectada por un hongo llamado “hongo de la mancha”, el cual se caracteriza por producir manchas en la flor y una coloración amarilla. Sin embargo, realizar este paso es una buena manera de prevenir la aparición de dicho hongo.

Paso 5. Germinación de las semillas

Antes de estar plantadas en un macetero, es necesario que se desarrolle previamente una plántula resistente. Las semillas necesitan estar en un lugar húmedo para poder germinar y desarrollar raíces fuertes, es por ello que el siguiente paso será colocar las semillas en la humedad y en el frío, que se asemeje a las condiciones de invierno.

Coloca las semillas en una bandeja de plástico o en una bandeja para plántulas que contenga suelo de río húmedo o en su defecto toallitas de cocina previamente humedecidas.

Posteriormente, coloca en la nevera la bandeja que contiene las semillas y déjala allí durante aproximadamente 4 semanas, agregando constantemente gotas de agua para mantener las óptimas condiciones de humedad. Este proceso recibe el nombre de “estratificación”, y permite que las semillas reciban el frío que necesitan para poder dar lugar a raíces resistentes.

Es recomendable que no coloques las semillas cerca de otras verduras dentro del refrigerador. Los vegetales y verduras pueden liberar algunos químicos con el paso del tiempo, los cuales impiden el correcto desarrollo de las semillas de escaramujo.

Transcurridas las 4 semanas, deberás sacar las semillas del refrigerador. Estas semillas no germinarán estando dentro de la nevera, sino que únicamente recibirán el frío que necesitan para poder comenzar a desarrollarse. Es recomendable que esto se haga a principios de primavera, ya que es la época en la que las semillas comenzarían a germinar en la naturaleza.

Dependiendo de la calidad de las semillas y de la variedad de rosa de la cual se obtuvieron, las semillas pueden demorar entre 2 y 16 semanas en germinar. También debes tener en cuenta que aproximadamente el 80% de las semillas no se desarrollará, por lo que es necesario que utilices la mayor cantidad de semillas posibles.

Paso 6. Siembra de las semillas

Una vez que las semillas hayan germinado, el siguiente paso será plantarlas.  En recipientes pequeños para plántulas o en vasos agujereados por debajo, deberás agregar un poco de suelo estéril y fértil.  El suelo debe ser poroso, por lo que se recomienda adquirirlo en alguna tienda de jardinería.

Al momento de poner las semillas en el recipiente, asegúrate de que la raíz quede apuntando hacia abajo. Por las semillas a una distancia de separación de mínimo 5 cm. Luego, cúbrelas con aproximadamente 6 mm de tierra y riégalas. Comenzarás a ver cómo emergen las plántulas en el transcurso de 1-2 semanas. Las semillas que no han pasado por un proceso de estratificación pueden demorar hasta 3 años en producir la plántula.

Asegúrate de que las plántulas siempre cuenten con las mejores condiciones de temperatura y humedad, y que reciban el sol apropiado. Las plántulas necesitan aproximadamente 6 horas diarias de sol y una temperatura entre 16 y 21 °C.

Paso 7. Trasplantado de la plántula

Cuando observes que la plántula ha desarrollado varias hojas de color verde, entonces deberás trasplantarlas a una maceta grande. Es importante que sea en este punto, ya que si las trasplantas antes puedes dañar a la plántula y ocasionar que se muera.

Es recomendable tener las plantas de escaramujo en una maceta durante 2-3 años, siempre regándola regularmente e incluso añadiendo fertilizante en algunas ocasiones. Transcurrido este tiempo, podrás trasplantarlas al exterior. De esta manera crecerán plantas saludables y podrás tener tus propios frutos para preparar deliciosas recetas.

Referencias